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Esta ensalada es perfecta para llevar en un tupper al trabajo, ya que es rica en proteínas, contiene mucha fibra y es ligera pero saciante. El secreto para quitarle lo aburrido está en los condimentos.
Ingredientes para 4 personas:
400 g de lentejas
1 cubito de caldo de pollo
400 g de rúcula
250 g de tomates cherry
1 chalota
100 g de champiñones
1/2 cdta de cúrcuma
1/2 cdta de comino
perejil fresco al gusto
sal y pimienta al gusto
5 cdas de aceite de oliva
2 cdas de vinagre balsámico
1 cdta de mostaza
Preparación:
Hierve suficiente agua en una olla para cocinar las lentejas. Echa el cubito de caldo y mezcla para que se disuelva, luego incorpora las leguminosas. Cocina según las instrucciones del paquete.
Mientras tanto, corta la chalota finamente y los champiñones en rodajas. Lava y rebana el perejil, resérvalo. Corta los tomates cherry por mitad.
A continuación, calienta 2 cdas de aceite en una sartén y rehoga la chalota durante 3-4 minutos. Incorpora los champiñones y saltea durante 5-6 minutos más.
Incorpora en la sartén las lentejas y un poco más de aceite (puedes hacerlo por partes). Sazona con sal, pimienta, comino y cúrcuma, revolviendo para que se sazone bien y se mezcle con la chalota y los champiñones. Cocina durante un par de minutos.
Mientras tanto, mezcla el resto del aceite, el vinagre y la mostaza en un tazón pequeño para hacer el aliño.
Pasa las lentejas a una ensaladera, añade la rúcula, los tomates, el perejil y el aliño. Rectifica la sazón y disfruta.