Algunos de los factores que pueden reducir el calcio en los huesos y disminuir la densidad ósea, debilitándolos, son:
llevar una dieta rica en sal
consumir más de seis bebidas con cafeína al día, por ejemplo, café, bebidas de cola, bebidas energéticas y, en menor medida, té
consumo excesivo de alcohol
peso corporal muy bajo
un consumo muy elevado de fibra (más de 50 g al día de salvado de trigo, por ejemplo)
bajos niveles de actividad física
niveles bajos de vitamina D: muy común en personas que no toman el sol (ya sea por permanecer demasiado tiempo en el interior, por cubrirse completamente el cuerpo o por usar protector solar).