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Kéfir
Entre los alimentos fermentados, los lácteos tienen un lugar especial por su facilidad para combinarse con otros alimentos ricos en prebióticos como semillas y frutas, potenciando así las propiedades de ambos alimentos. Consumirlos con regularidad ayuda a restablecer la flora intestinal, algo sumamente importante, especialmente si hemos llevado una alimentación llena de productos procesados o si hemos estado bajo el tratamiento de antibióticos (ya que pueden reducir la presencia de bacterias buenas en el intestino).
El kéfir, por ejemplo, tiene una variedad de bacterias saludables que ayudan a "repoblar" nuestros intestinos, además de ser rico en calcio, ayudando así a fortalecer los huesos. También ayuda a combatir el estreñimiento, es una excelente opción para los que tienen intolerancia a la lactosa, ¡e inclusive ayuda a erradicar la bacteria Helicobacter pylori!
Para aprovechar sus beneficios, puedes optar por beberlo en el desayuno o consumirlo en un tazón con fruta de temporada y semillas de chía, sésamo o calabaza al gusto.