Secando la carne con un trapo o papel de cocina antes de hornearla conseguiremos que la parte exterior quede más crujiente. Así que antes de meter el pavo en el horno recordad: 1) lo secamos, 2) le untamos un poco de aceite y 3) no le echamos pimienta. Cuando el tiempo de cocción es largo como en este caso, la pimienta puede quemarse dando lugar a un sabor amargo.