Te puedes ahorrar mucho dinero si no caes ante cualquier antojo que veas en cafés y pastelerías. Ahorras aún más que con cualquier otro alimento si horneas tú mismo tus tartas y compras todos los ingredientes. Según estimaciones, más del 60 por ciento, a pesar de la subida de los precios de la electricidad. Y un tarta casera definitivamente sabe más sabrosa que una tarta ya preparada.