Roscos fritos
Mi primera incursión en el mundo de la repostería fue con los roscos fritos, una receta que mi madre siempre hacía en casa cuando era pequeña. Ella hacía la masa y mis hermanas y yo íbamos haciendo los roscos que luego ella se encargaba de freír mientras nosotras los íbamos pasando por el azúcar. No podíamos esperar a que se enfriaran y es que, no hay nada tan bueno como un rosco recién hecho...
Ahora sigo haciéndolos de vez en cuando y son mis hijos los que me ayudan y se los van comiendo como van saliendo de la sartén. Jejeje!!!
La receta original de mi madre ya está puesta en el blog (Ver AQUÍ) pero hoy os traigo esta que mi hermana hacía para su hija que era alérgica al huevo y digo era, porque afortunadamente ya no lo es. Con esta receta salen unos roscos súper tiernos, tanto que casi se deshacen en la boca. Ahora que mi sobrina ya no tiene alergia le ponemos un huevo a la masa y quedan buenísimos.
Como veréis en la foto yo he hecho algunos bañados en chocolate y así también quedan muy buenos.