Precalienta el horno a 180 grados. Mientras coge temperatura, pon las manos en la masa y realiza la mezcla. Vierte en un bol el azúcar de coco, el coco rallado, el aceite de coco, la harina de coco y el sirope.
Revuelve de manera delicada para conseguir una masa homogénea y sin grumos. Cuando la tengas; amasa bien con las manos hasta obtener una bola grande compacta. Humedece las manos y vete formando las 16 bolitas que necesitas para hacer las galletas.